Hoja Informativa Primavera 2015

Las caídas pueden tener consecuencias graves para las personas mayores

A medida que envejece la población estadounidense, las caídas entre los ancianos se han convertido en un problema importante. Según los Centros para el Control de Enfermedades, cada año más de 2,4 millones de personas mayores de 65 años sufren lesiones por caídas lo suficientemente graves que requieren de una visita a la sala de emergencia. Esta cantidad es el doble de hace apenas sólo 10 años.

Además, durante los últimos 10 años, más de 200.000 personas mayores fallecieron después de una caída. De hecho, las caídas son la principal causa de muerte entre los estadounidenses mayores de 65 años.

Si usted es una persona mayor que ha sufrido una caída (o si tiene un familiar mayor que se haya caído) e inicialmente le parezca que todo está bien, es aconsejable buscar atención médica y también hablar con un abogado.

Cuando una persona mayor se cae, las consecuencias no siempre resultan obvias de inmediato. A veces se necesita un tiempo antes de sentir el efecto completo de una lesión. A menos que usted haya tomado las medidas para documentar las circunstancias de la caída, el poder obtener una indemnización legal por el daño puede desaparecer.

Por ejemplo, muchas de las caídas causan una conmoción cerebral o lesión cerebral traumática. Puede que le sorprenda saber que más del 40% de este tipo de lesiones son provocadas por las caídas - esto es mucho más del total de lesiones causadas por los accidentes automovilísticos, las lesiones deportivas, y las agresiones físicas. Pero a menos que vea un médico, una lesión cerebral traumática leve podría no ser diagnosticada. Lo que es todavía peor es que los síntomas típicos de las lesiones cerebrales traumáticas incluyen problemas de memoria, dificultad para pensar y para moverse, problemas con la vista o audición, y cambios de personalidad o depresión. Muchas personas atribuyen estos problemas en las personas mayores a la enfermedad de Alzheimer, la demencia, o a que simplemente están "envejeciendo". Sin embargo, la verdadera causa podría ser una lesión cerebral provocada por una caída.

Otro de las complicaciones con las caídas es que pueden causar una lesión sutil o debilidad que hace que una persona mayor sea más propensa a caer nuevamente en un futuro. Las caídas pueden provocar fracturas de la columna vertebral, cadera, antebrazo, pierna, tobillo, pelvis o mano, y pueden ser muy debilitantes y llevar a una tener que pasar un tiempo en un hogar de ancianos. Muchas de las personas mayores nunca se recuperan de una serie de problemas que comienza con una caída.

Y si bien la mayoría de las personas más jóvenes que se recuperan físicamente de una caída no quedan con cicatrices emocionales, no siempre se puede decir lo mismo de las personas mayores. Las personas mayores que sufren una mala caída a menudo desarrollan un miedo profundo de caer nuevamente lo cual les lleva a reducir muchas de sus actividades, así como a la depresión y el deterioro de la salud física.

Así es que cuando una persona mayor sufra una caída, es aconsejable hablar con un abogado y documentar las circunstancias de manera pueda ser posible obtener una indemnización si la persona se lesiona o desarrolla síntomas más adelante.

Por lo general los dueños de viviendas tienen la obligación legal de tomar medidas razonables para evitar la situación que podría llevar a caídas, tales como acumulación de hielo y nieve, pavimentos rotos, suelos resbaladizos, y otras situaciones similares.

Por otra parte, las empresas dedicadas al servicio de las personas mayores, como los hogares de ancianos, los centros de vivienda asistida, los centros sociales para ancianos, las tiendas de suministros médicos, así como los edificios de oficinas médicas, farmacias y hospitales, podrían tener que tomar medidas especiales para protegerlos. Estas empresas tienen que tomar medidas especiales y asegurarse de que las escaleras tengan pasamanos a ambos lados, los escalones estén recubiertos para seguridad, los pasillos estén libres de peligros de tropiezo, y las entradas y salidas estén libres de obstáculos y sean de fácil acceso.

Restaurante responsable por accidente vehicular en carretera cercana

He aquí otro caso que demuestra que siempre se debe tener un abogado que investigue cualquier accidente de auto, y nunca sencillamente asumir que el otro conductor es la única persona que tiene la culpa.

Joe Annocki estaba conduciendo una motocicleta en la carretera de la costa del Pacífico en Malibú, California, cuando se estrelló contra un automóvil conducido por Terry Turner. Turner estaba saliendo de un lote de estacionamiento de un restaurante.

La carretera tenía unos divisores temporales en ese lugar por lo que los clientes sólo podían doblar a la derecha al salir del restaurante. Turner intentó doblar a la izquierda y al toparse con los divisores (que no se veían muy visibles desde la salida del restaurante) intentó retroceder y en ese momento Annocki no pudo evitar chocar con él.

La familia de Annocki demandó al restaurante. Alegaron que el restaurante pudo haber instalado en la salida un rótulo de "Doblar sólo a la derecha" y que fue irresponsable no tenerlo porque los dueños del restaurante sabían que era difícil ver los divisores y pudieron haber previsto el peligro para los clientes que intentaran doblar a la izquierda.

El Tribunal de Apelaciones de California estuvo de acuerdo con la familia de Annocki y determinó que el restaurante tenía la responsabilidad legal de haber tomado medidas poco costosas para proteger a sus clientes y demás personas de algo que pudieron prever que era un peligro.

No importaba que el accidente hubiese ocurrido en la carretera y no en la propiedad del restaurante.

La mayoría de las personas que se hubieran encontrado en la situación de la familia Annocki no se habría dado cuenta de que podrían recibir una compensación adicional por su pérdida de la compañía de seguros del restaurante. Es por eso que siempre es aconsejable hablar con un abogado acerca de cualquier lesión.

Piden retirar millones de vehículos por bolsas de aire inseguras

Se están pidiendo el retiro de millones de vehículos debido al peligro de las bolsas de aire inseguras fabricadas por Takata Corp.

El problema es que en un accidente las bolsas de aire pueden explotar con demasiada fuerza y disparar fragmentos de metal a los ocupantes del vehículo. Este tipo de desperfecto ha sido responsable de más de 100 muertes y lesiones graves.

EL retito afecta a casi todos los principales fabricantes de automóviles, incluyendo GM, Ford, Chrysler, Honda, Toyota, Mazda, Nissan, Subaru, Mitsubishi y BMW.

El New York Times ha informado que Takata tuvo conocimiento del defecto años antes de que notificara a los reguladores federales (a pesar de que la compañía disputa este hecho).

Parece que hay mayor probabilidad que el problema ocurra con las bolsas de aire del lado del conductor que del lado del pasajero y que es más probable que ocurra en zonas con una gran cantidad de calor y humedad.

Inicialmente, la Administración Nacional de Seguridad en las Carreteras pidió el retiro de las bolsas de aire sólo en los estados del sur, pero recientemente cambió de parecer y ha pedido un retiro a nivel nacional.

Hasta el momento, la agencia está pidiendo que se retiren sólo de bolsas de aire del lado del conductor, pero algunos fabricantes también han retirado las bolsas del lado del pasajero.

La escasez de las bolsas de aire de reemplazo con frecuencia ha ocasionado largos retrasos para lograr que se arregle el defecto. La mayoría de los fabricantes han dado prioridad al reemplazo de las bolsas de aire del lado del conductor en los vehículos de las zonas más cálidas.

La lista de los modelos de vehículos afectados se puede encontrar en http://goo.gl/8PxAxP. También se puede verificar si se ha pedido retirar su vehículo con el ingreso del número de VIN number en http://www.safercar.gov/Vehicle+Owners/vin-lookup-sites.

La escuela fue responsable por una lesión ocurrida en un vestidor

Un tribunal determinó una escuela pública era responsable luego de que un estudiante que había estado payaseando en un vestuario resultara gravemente herido al ser empujado contra un armario roto que tenía un borde dentado y oxidado.

La escuela había sabido por meses acerca del armario roto y también tenía conocimiento de que los estudiantes payaseaban regularmente en el vestidor.

A través de los años muchos municipios han tratado de protegerse de demandas como ésta mediante leyes que indican que no pueden ser considerados responsables de las decisiones que tomen sus empleados hacen en materia de reparaciones y mantenimiento.

Pero en este caso, el Tribunal Supremo de Connecticut determinó que aún así se podía demandar a la escuela. Afirmó que si bien la escuela en general podía tener un amplio margen en la toma de decisiones para el mantenimiento, el peligro que representaba el armario roto era tan grande y tan obvio que la escuela en realidad no tenía otra opción en el asunto y tenía la responsabilidad legal de arreglarlo de inmediato.

Familia demanda por accidente deportivo a pesar de haber firmado un "relevo"

Si alguna vez se ha inscrito en una carrera o ha jugado en una liga deportiva recreativa, probablemente ha firmado un "relevo". Se trata de un formulario mediante el cual se promete no demandar a la liga o al organizador del evento por los daños que pudiera sufrir al participar en el evento.

Aunque por lo general estos relevos de responsabilidad son válidos, debe saber que no siempre evitan que las víctimas sean compensadas por lesiones.

Por ejemplo está el caso de Richard Angelo, un atleta de 53 años de edad del área de Boston, que se inscribió en un triatlón en Burlington, Vermont. Firmó un relevo de responsabilidad donde prometía no demandar si resultaba herido.

El día de la carrera el Lago Champlain - el lugar para el componente de natación de la carrera- estaba inusualmente agitado. Los organizadores decidieron de todos modos celebrar la carrera tal y como estaba previsto. Menos de una hora después de empezar la carrera, Angelo, un padre de dos hijos que estaba físicamente en forma, tuvo que ser extraído de la marejada por un bote de rescate. Poco después su muerte fue pronunciada en un hospital cercano.

La viuda de Angelo demandó al organizador del evento por la negligencia de decidir continuar con la carrera a pesar de que tenía conocimiento de las condiciones peligrosas del lago.

El organizador alegó que no podía ser demandado debido al relevo de responsabilidad. Pero un tribunal de Massachusetts dictaminó que aunque Angelo había prometido no demandar por cualquier daño sufrido en el evento, en este caso la demanda había sido presentada por la viuda de Angelo y su patrimonio y ninguno de ellos había firmado un relevo o prometido no demandar.

Los proveedores de salud no pueden divulgar información privada

Existe una ley federal llamada HIPAA que requiere que cualquier persona con acceso a sus registros médicos tiene que tratarlos con confidencialidad. Esto incluye a médicos, enfermeras, hospitales, compañías de seguros y farmacias. Las personas que violen la ley pueden afrontar sanciones por parte del gobierno.

Recientemente, sin embargo, algunos tribunales también han permitido que las víctimas - las personas cuya información se divulgue indebidamente - demanden por daños y perjuicios.

Por ejemplo, una farmacéutica de Walgreens llamada Audra Withers accedió indebidamente los registros médicos de un paciente y supuestamente los dio a conocer a su marido. La paciente, Abigail Hinchy, era la ex-novia de su marido con quien había tenido un hijo. Withers aparentemente descubrió información en cuanto a si Hinchy tenía una enfermedad de transmisión sexual y si había dejado de tomar las pastillas anticonceptivas poco antes de quedar embarazada.

Según Hinchy, el marido amenazó con revelar la información a la familia de ésta a menos que ella retirara la demanda de paternidad. Eventualmente se lo informó a varias personas y como resultado de ello se enteró el padre de Hinchy.

El Tribunal de Apelaciones de Indiana aprobó la decisión del jurado contra Walgreens de más de $1 millón debido al incidente.

En otro caso Emily Byrne le pidió específicamente a su ginecólogo que no le diera información personal a un hombre con quien estaba involucrada. Pero cuando en una demanda de paternidad el abogado del hombre entregó una citación al consultorio del ginecólogo, el consultorio entregó los registros sin antes informarlo a Byrne o al juez del caso.

El Tribunal Supremo de Connecticut sostuvo que Byrne podía demandar al consultorio médico por daños y perjuicios por la violación de la confidencialidad.